
La Casa de todos los Veracruceros...
En la noche del pasado día 30 de octubre de 2025, nuestra hermandad y junta de gobierno tuvo el placer de celebrar un Cabildo Extraordinario donde entre otros puntos se presentó el
diseño de la que será la facha de nuestra casa hermandad.
Un proyecto ilusionante que representa años de trabajo, compromiso y el deseo de seguir
enriqueciendo nuestro patrimonio y nuestra historia.
Os invitamos a ver este pequeño recorrido donde podréis conocer todos los detalles de la fachada, inspirada en la arquitectura señorial andaluza, y descubrir cómo este sueño comienza a hacerse realidad
gracias a la colaboración de todos.

ARQUETIPO DE LA ARQUITECTURA SEÑORIAL ANDALUZA
La fachada representa el espíritu de la arquitectura señorial y burguesa andaluza del siglo XIX. No es solo una pared exterior, sino un testimonio vivo de la historia y distinción. Su diseño simétrico y elegante, con una portada central de piedra labrada, revela tanto la tradición de la región como el deseo de perdurar en el tiempo.

LA FACHADA COMO
REFLEJO SOCIAL

Durante el siglo XIX, Andalucía vivió el auge de una burguesía que buscaba legitimarse y diferenciarse. Las casas solariegas de la época, que han servido de modelo para nuestro diseño, utilizaban la arquitectura para mostrar poder y prestigio. Elementos como el blasón heráldico y la monumentalidad de la fachada eran símbolos claros de riqueza y linaje.
La fachada se organiza en torno a un eje central, con una simetría que transmite orden y racionalidad. El encalado blanco, típico de la región andaluza, no solo protege del clima, sino que sirve de fondo para resaltar materiales nobles como la piedra, el hierro forjado y la madera.



SIMETRÍA Y EQUILIBRIO


La portada, en su conjunto, constituye una narrativa visual donde la piedra labrada enmarca la dignidad del acceso, la madera refuerza la solidez y privacidad, y el escudo de la hermandad corona la composición, identificando el edificio y jerarquizando la fachada
ACCESO,
DIGNIDAD E
IDENTIDAD




PORTAL DE PIEDRA LABRADA

La puerta principal está enmarcada por una portada de piedra labrada, símbolo de distinción y permanencia. Este material, noble y costoso, proyecta una imagen de solidez y elegancia, diferenciando el edificio del resto de construcciones



PUERTA DE
MADERA
ESCUDO DE LA
HERMANDAD
El acceso está cerrado por una imponente puerta de madera de dos hojas abatibles, con acceso peatonal.
Este tipo de puerta, habitual en la arquitectura señorial, combina robustez, seguridad y detalle artesanal, aportando textura y sofisticación al conjunto.
Sobre el dintel se sitúa nuestro escudo primitivo, elemento que identifica la propiedad del edificio, la Hermandad.
Los símbolos heráldicos, aunque no identificados en detalle, refuerzan la vinculación con una tradición de respeto y antigüedad.
Su ubicación central potencia su relevancia visual y simbólica.




REJERÍA Y BALCONES
PROTECCIÓN, ORNAMENTACIÓN Y EQUILIBRIO


Las ventanas de la planta baja están protegidas por rejas de hierro forjado, que cumplen una función de seguridad.
La calidad de la forja y la riqueza decorativa reflejan el gusto por la tradición artística y la artesanía de prestigio.
REJAS DE LA
PLANTA BAJA




BALCONES DE LA
PLANTA SUPERIOR
En la planta superior, tres balcones de hierro forjado —el central de mayor tamaño— refuerzan la jerarquía visual de la fachada. Las barandillas, con diseños elaborados, y las puertas balconeras enmarcadas por molduras, aportan refinamiento y armonía al conjunto. La ornamentación de la rejería evoca la tradición barroca y la traslada al ámbito doméstico burgués.


MOLDURAS
CORNISAS Y
REMATES
La fachada se articula mediante molduras horizontales y una cornisa superior, que aportan orden, proporción y elegancia, además de cumplir funciones prácticas como la protección frente a la lluvia. Estos elementos en su conjunto añaden un toque decorativo y funcional.



RETABLO
DE PIEDRA
En la zona media de la derecha de la fachada se ubica una hornacina, que albergará una imagen que está por determinar.
Este elemento, común en la arquitectura tradicional andaluza, traslada la devoción interior al espacio público y simboliza la protección divina sobre la construcción.


SÍNTESIS HISTÓRICA
Y CULTURAL







La fachada constituye una síntesis entre la tradición constructiva andaluza y la influencia de la arquitectura burguesa del siglo XIX. Se aprecian reminiscencias neoclásicas en la simetría, herencia barroca en la rejería y continuidad de técnicas vernáculas en el encalado. El edificio no solo representa una evolución estilística, sino que narra la historia de una corporación, los valores de una época y la capacidad de la arquitectura regional para adaptarse y florecer en nuevos contextos sociales. Su diseño busca enriquecer la imagen y el patrimonio cultural de Benacazón.
